Solomillo de cerdo con salsa roquefort

Existen un montón de formas de preparar el filete de cerdo: relleno, al horno, en salsa, salteado… Mas indudablemente para mí hay una preferida, y es a la plancha. Es una carne tan sumamente jugosa y exquisita que con un breve vuelta y vuelta está perfecta, no precisa solamente.

Este filete de cerdo con salsa roquefort va acompañado de una guarnición a base de patatas a las yerbas y cebolla a la plancha, lo que hace que sea un plato completísimo y sobre todo delicioso.

La salsa roquefort usada es una versión sin nata, idónea para acompañar este género de plato en tanto que queda excelente con el filete y asimismo con las patatas si te agrada mojarlas. Es muy simple y veloz de preparar y queda mantecosa, con un potente sabor a roquefort. Además de esto puedes preparar bastante y sostenerla en la nevera a lo largo de dos-tres días o bien aun congelarla para tenerla siempre y en toda circunstancia a mano y usarla en otras preparaciones como pasta o bien pescados.

Lista de ingredientes necesarios para el solomillo de cerdo con salsa roquefort (4 personas):

  • Para la salsa roquefort sin nata:
  • trescientos ml de leche desnatada.
  • cien gr de queso roquefort.
  • 1 cebolla.
  • 1 cucharadita de harina de maíz.
  • Aceite, sal y pimienta negra molida.
  • dos filetes de cerdo.
  • ocho patatas medianas.
  • dos cebollas.
  • Aceite, sal, pimienta negra molida y hierbas: orégano, tomillo, romero…

Preparación, cómo hacer la receta de solomillo de cerdo con salsa roquefort:

  1. Prepara la salsa roquefort:
  2. Pela la cebolla y pícala muy finita. En una sartén o bien cazo con un tanto de aceite y fuego medio, añádela con un tanto de sal, y deja que se poche a lo largo de diez minutos, a fin de que quede transparente sin llegar a dorarse. Desmigaja el roquefort y añádelo a la cebolla cuando esté lista, remueve a fin de que se funda.
  3. En un vaso, mezcla una parte de la leche con la harina de maíz, y con ayuda de una cuchara disuélvela bien.
  4. Cuando el roquefort se haya fundido, incorpora la leche con la harina de maíz, remueve un tanto y ve incorporando el resto de la leche, sin dejar de remover.
  5. Agrega un pimienta negra molida al gusto y sal.
  6. Deja el fuego lento y, removiendo, deja que se haga a lo largo de cinco-diez minutos, hasta el momento en que veas que se compacta levemente. Si se ha compactado demasiado agrega un tanto de leche y separa del fuego, y si por contra está demasiado líquida para tu gusto, vuelve a diluir un tanto de harina en leche y añádela. Apártala del fuego cuando empiece a compactarse y déjala descansar.
  7. Ahora vamos con las patatas y la cebolla:
  8. Pela las patatas, lávalas y córtalas en pequeños gajos. Introdúcelas en un recipiente capaz para microondas, y agrega un tanto de sal, aceite, pimienta negra molida y las yerbas que prefieras: orégano, tomillo, romero… Cierra el recipiente y agita bien a fin de que todas y cada una de las patatas se empapen con la mezcla.
  9. Deja el recipiente medio cerrado, mételo al microondas a lo largo de diez minutos a máxima potencia, y verifica el punto de las patatas: si se pueden pinchar de manera fácil con un tenedor, están ya listas.
  10. En una sartén y fuego medio-fuerte, saltéalas a lo largo de cinco minutos. Reserva.
  11. Pela las cebollas y córtalas en rodajas finitas, y en esa sartén saltéalas con un tanto de aceite y sal a lo largo de unos minutos hasta el momento en que se doren tenuemente. Reserva.
  12. Los filetes de cerdo:
  13. Corta los filetes en rodajas de centímetro y medio de grosor aproximadamente. Pon una sartén a fuego realmente fuerte con un poquitín de aceite, y ahora haz el filete al punto que te guste:
  14. Poco hecho: dos minutos por cada lado.
  15. Hecho (al punto): tres minutos por cada lado. La señal ideal es justo cuando en el lateral del filete deja de verse la carne sin hacer, esto es, el borde aparece sellado. Al punto quiere decir que va a estar jugosísimo mas no va a sangrar.
  16. Bastante hecho: cuatro minutos por cada lado, aplastándolo a fin de que escurra todo el líquido interior y esté absolutamente hecho por la parte interior.** Estas referencias son para rodajas de centímetro y medio, puesto que si cambia el grosor, cambian los tiempos. De todas y cada una maneras, el «ojímetro» y la experiencia te van a hacer preparar filetes justo como prefieres. Ah, y asimismo puedes hacer una prueba: haz únicamente una rodaja inicial, mide el tiempo y cuando pienses que está como deseas córtala y verifica si has atinado, y si es de este modo, haz en la plancha el resto del filete.Agrega un tanto de sal al filete una vez hecho, y sírvelo de forma inmediata.

 

Cómo preparar patatas al romero y salsa roquefort

Tiempo: 40 minutos

Nivel de dificultad: fácil

Sirve, admira y degusta:

Emplata disponiendo los filetes en todos y cada plato así como cebolla y patatas, y agrega salsa roquefort por encima (habrá de estar caliente). Además de esto, sirve al centro una salsera con el sobrante de salsa a fin de que cada comensal puede echarse más. Si las patatas y la cebolla se te han quedado un tanto fríos mientras que has hecho el filete, caliéntalos en una sartén a lo largo de dos minutos.

 

Solomillo de cerdo con guarnición de patatas al romero y cebolla

Variaciones de la receta del solomillo de cerdo con salsa roquefort:

Sirve la guarnición que más te guste, esta es solo una de infinitas sugerencias que pueden ir excelente con el solomillo: otras verduras, setas, puré de patatas…

Últimos consejos:

Recuerda siempre y en todo momento probar la salsa ya antes de servirla, y dejarla a tu gusto, tanto en sabor como en textura. Además de esto puedes preparar un sinnúmero y reservarla en la nevera a lo largo de dos-tres días para usarla en otros platos.

El punto del filete es lo más esencial del plato, y siempre y en todo momento tengo una regla: el punto perfecto lo dicta cada comensal, con lo que pregúntales ya antes de servírselo a fin de que esté justo como aguardan. Mi favorito es hecho (al punto), creo que el equilibro es el conveniente.

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