Tarta de limón y queso fría. Receta muy fácil y sin horno

Los limones son un ingrediente esencial en nuestra gastronomía puesto que están presentes en muchas recetas tradicionales y su jugo se usa como aliño de muchos platos (sobre todo en Murcia, doy fe de ello). Mas asimismo es el protagonista incontrovertible de muchas recetas de pastelería puesto que es uno de los aromatizantes más usados en las recetas tradicionales, es un tradicional eso de usar la piel o bien la ralladura.

Esta tarta de limón y queso fría es muy simple de preparar y no precisa horno ni apenas calor (salvo calentar dos cosas en un cazo un momento) con lo que es ideal para realizar y gozar en los meses más calurosos. Resulta refrescante, con un sabor potente a limón y una textura mantecosa realmente agradable.

La clave no es otra que darle todo el sabor únicamente con limón, sin gelatinas de sabores o bien saborizantes artificiales, sino más bien sencillamente con su jugo y su ralladura. Asimismo es esencial no pasarse con el azúcar si bien cierta cantidad es precisa para contrarestar la acidez del limón. Se prepara en un instante y si bien precisa horas de reposo, si te organizas y la haces de la noche a la mañana vas a ver lo veloz que es de preparar y lo rica que queda.

Si te agradan los postres con limón te invito a preparar la mousse de limón con leche condensada, el bizcocho de limón y youghourt muy esponjoso, los bizcochitos de limón jugosos con crema de queso mascarpone y lima, el sorbete de limón con (o bien sin) cava) o bien la refrescante limonada casera y natural.

Y si lo tuyo son las tartas de queso, seguro que te chifla preparar esta tarta de queso fría (sin horno) con higos frescos, la tradicional tarta de queso al horno, la tarta de Oreo y queso fría sin horno, la tarta de queso fría con arándanos y la tarta de queso con caramelo salobre y nueces sin horno.

Lista de ingredientes necesarios para hacer tarta de limón y queso fría, muy fácil y sin horno (molde de 23 cm de diámetro, aunque las mismas cantidades te sirven para uno de 20 cm):

  • Para la base:
  • doscientos cincuenta gr de galletas tipo María o bien las que más te agraden.
  • cien gr de mantequilla (asimismo queda bien y con acabado más jugoso usando sesenta gr de mantequilla y cuarenta ml de leche, mas si prefieres que quede
  • más crepitante emplea solo mantequilla).
  • Para el relleno:
  • trescientos ml de nata para montar. Vas a deber sostenerla en la nevera hasta el instante de usarla, a fin de que esté bien fría.
  • cuatrocientos gr de queso crema.
  • El jugo de dos limones colado (unos ochenta ml).
  • ciento cincuenta gr de azúcar blanco.
  • cinco hojas de gelatina.
  • Para la cobertura:
  • cien ml de jugo de limón.
  • La ralladura de la piel de un limón.
  • treinta ml de agua.
  • cuarenta gr de azúcar blanco.
  • 1 hoja de gelatina.

Preparación, cómo hacer la receta de tarta de limón y queso fría, muy fácil y sin horno:

Comenzamos preparando la base de la tarta. Para esto desmenuza las galletas de la manera que te resulte más cómoda, así sea usando un robot como o bien asimismo una picadora, un mortero, presionándolas con un vaso sobre un plato o bien metiéndolas en una bolsa de plástico y pasándoles el rodillo por encima. Con el robot quedan muy pulverizadas conque si te agrada un resultado más rústico y con grumos puedes emplear otros métodos.

Ponemos las galletas en un robot o bien batidora de vaso

Ya tenemos las galletas desmenuzadas

Pon la mantequilla en un bol extenso y derrítela introduciendo el bol a lo largo de unos segundos en el microondas, hasta el momento en que veas que está derretida.

Echa en el bol las galletas picadas y mézclalo todo bien. Si prefieres emplear parte de mantequilla y otra de leche, sencillamente funde la mantequilla y échala a las galletas así como la leche.

Mezclamos las galletas con la mantequilla

Vierte la mezcla en el molde desmontable y ve presionando con una cuchase a fin de que la base quede compacta y plana. Mete el molde en la nevera a fin de que se enfríe bien mientras que preparas el relleno de queso de la tarta.

Ya tenemos la base compactada en el molde

Ahora prepararemos el relleno. En un bol con agua fría pon la gelatina a fin de que se hidrate.

Saca la nata de la nevera, que habrá de estar bien fría, y móntala. Para esto ponla en un bol y bátela con unas varillas eléctricas hasta el momento en que esté montada, o sea, esponjosa y si bien vuelques el bol no se mueve. Recuerda no pasarte de batido pues si eso ocurre podría cortarse y transformarse en mantequilla.

Montamos la nata

En otro bol, más grande, mezcla con las varillas el queso crema con el azúcar hasta el momento en que la mezcla sea homogénea y sin grumos.

Mezclamos el queso crema con el azúcar

Vierte la nata en la mezcla de queso y azúcar y con ayuda de una lengua de cocina ve mezclándolo todo poquito a poco y con movimientos envolventes de manera que la textura se sostenga esponjosa hasta el momento en que se integre todo bien y no haya grumos.

Pon el jugo de limón del relleno (ochenta ml) en un cazo a fuego medio y cuando esté hirviendo escurre con tu mano las hojas de gelatina, échalas al cazo y dale vueltas con unas varillas a lo largo de 1 minuto.

Disolvemos la gelatina en el jugo de limón caliente

Vierte la mezcla de jugo de limón y gelatina en el bol con el resto de ingredientes y mezcla nuevamente con unas varillas.

Saca el molde de la nevera y echa la mezcla en él. Vuelve a meter el molde en la nevera y déjala descansar cuando menos unas seis horas, si bien mi me agrada dejarla de la noche a la mañana.

Cuando ya esté cuajada la tarta, prepara la gelatina de limón para decorar por encima. Para esto pon la hoja de gelatina en un bol con agua fría a fin de que se hidrate.

Lava realmente bien el limón con agua fría, sécalo y ralla la piel del limón y resérvala. Escurre limones hasta llegar a los cien ml.

En un cazo echa el jugo de limón, los treinta ml de agua junto y los cuarenta gr de azúcar, a fuego medio.

Cuando hierva escurre la gelatina, échala en el cazo y mezcla con unas varillas a lo largo de un minuto.

Preparamos la gelatina de limón para decorar la tarta

Retira el cazo del fuego, echa en él la ralladura de limón y mezcla un tanto.

Saca la tarta de la nevera y echa la gelatina por encima. Este proceso tal vez sea el menos fácil de todos y cada uno de los que precisa la tarta pues si el líquido cae muy directo puede ir creando orificios en la superficie de la tarta. Lo que suelo hacer es ir cogiendo la gelatina con una cuchase sopera y voy echándola cuidadosamente al lado de las paredes de la tarta, a fin de que de ahí vaya resbalando y no la estropee.

Pon la tarta nuevamente en la nevera y espera unas cuatro o bien seis horas hasta el momento en que cuaje la parte superior.

Así queda la tarta de limón y queso fría

Tiempo: 45 minutos más al menos 6 horas de reposo y después otras 4-6 horas.

Nivel de dificultad: fácil

Sirve, admira y degusta:

Sírvela a la temperatura que prefieras, en los meses de calor puede ir directa de la nevera a la mesa mas si no deseas que esté tan fría sencillamente sácala de la nevera treinta minutos ya antes para comerla a temperatura entorno. Si te sobra deja de preocuparte, soporta sensacional tres-cuatro días en nevera en un recipiente cerrado.

El queso y la nata le aportan una cremosidad fabulosa, sin tener en ningún instante la sensación de la gelatina, y de sabor el limón es el absoluto protagonista, con un toque concluyentes en la capa superior merced a la cantidad de jugo que lleva y la ralladura. Si buscas una tarta de limón casera y potente de sabor esta se marcha a transformar en una de tus preferidas, está de auténtico… ¡escándalo!

Tarta de limón y queso fría. Receta muy fácil y sin horno

Más versiones de la receta de tarta de limón y queso fría, muy fácil y sin horno:

Es sencillísimo versionar esta clase de tartas frías, por servirnos de un ejemplo comenzando por la base. En lugar de usar estas galletas tan fáciles puedes prepararla con otro género de galletas que le den un plus de sabor, por servirnos de un ejemplo unas galletas con chocolate, las conocidas Oreo o bien las que más te agraden.

Si bien no lo he probado, afirmaría que con naranja o bien pomelo puedes usar exactamente las mismas cantidades y te va a quedar una tarta cítrica riquísima del mismo modo.

Últimos consejos:

Es esencial que cuando mezcles la nata con el queso y el azúcar lo hagas en dos o bien tres tandas, mezclándola poquito a poco con una lengua de cocina para eludir que desaparezcan las burbujas de aire creadas en tanto que le aportan una textura buenísima a la tarta.

Es una de esas tartas a las que el reposo le sienta sensacional con lo que si puedes hazla de la noche a la mañana, apreciarás que el sabor a queso es más intenso todavía.

MÁS RECETAS DE POSTRES DELICIOSOS:

¿Te ha gustado la receta? ¡Compártela!

Deja un comentario

shares